Es como la habían descrito: Con datos objetivos, la mayor muestra itinerante sobre dinosaurios del mundo, con sensatas expectativas, una colección que permanecerá muchos años en el recuerdo de los gallegos. Cuatro mil quinientos metros cuadrados de flora y fauna mesozoica, con una cuidada iluminación, una sonoridad sugerente y una colección de fósiles, réplicas y robots de película de Spielberg, de documental de la BBC.
Más de una decena de ingenios mecánicos articulados, una explosión de sonidos, colores y movimientos, reciben al visitante, que caminará literalmente entre dinosaurios que se alimentan, cuidan a sus crías, observan y acechan. Un pequeño túnel conduce al desierto del Gobi. Cuarenta fósiles orignales, con explicaciones detalladas, asombarán a los espectadores. Hay piezas únicas, como el embrión de Oviraptor o el esqueleto más pequeño que se conserva de Hadrosaurus. Y esqueletos completos que generan una inconsciente felicidad por la extinción de estas bestias. Dos gigantescos Tarbosauros, primos del Tiranosaurus Rex, encarnan la batalla por la vida que se desataba cada día en la tierra hace sesenta y cinco millones de años. Su tamaño impresiona, sus mandíbulas aterran.
Reconforta la presencia de un pacífico gigante, el Brachiosaurius, una réplica de veintitrés metros, un esqueleto simpático e interminable que endulza el acceso a la tienda y a la zona donde se desarrollarán talleres y actividades.
Consciente de la dificultad de describir una muestra irrepetible, y tentadoramente próxima, Julio Fernández Gayoso, director general de Caixanova, entidad promotora de la exposición, abrevió concienzudamente su discurso en el acto de inauguración: "Visitar la exposición es lo más importante que podemos hacer hoy aquí''. Destacó que "Caixanova tiene una satisfacción especial al levantar el telón de esta exposición, que será la más visitada de la historia de Galicia, no ya de Vigo, sino de Galicia''.
"Hoy es un día de fiesta y espero que se repita durante el mes y medio que la muestra permanecerá en el Ifevi'', añadió. La propuesta del director general de la caja fue aceptada con agrado por el resto de personalidades invitadas a participar en el acto de inauguración. La brevedad se extendió para iniciar el recorrido. El cónsul de Mongolia en España, Juan Arsuaga, destacó la solidez de las relaciones entre ambos países, felicitó a los impulsores de la muestra, y anunció que durante el mes de febrero habrá una ronda de consultas políticas que "relanzarán las relaciones entre España y Mongolia''.
Lucía Molares, concejala de Promoción Económica del Ayuntamiento vigués, subrayó que esta inciativa "será una de las mejores opciones de ocio que tendrán los vigueses durante las fiestas'', y expresó su convicción de que la muestra "superará en esta ciudad el número de visitantes que logró en el extranjero''.
Impresionantes fósiles del Gobi
Los once esqueletos completos originales instalados en la exposición parecen falsos, unas réplicas perfectas. Es un elogio. No se distinguen de las reproducciones, ya que su estado de conservación es inmejorable, su aspecto, impecable. Su visión impresiona, pero más aún saber que son auténticos fósiles rescatados del desierto del Gobi. Los dos Tarbosaurus con las fauces abiertas, el Gallimimus, el Anseirimimus, Deinocheius, Saurópode, Protoceratops... esqueletos reales que llenan una sala irrepetible.
Junto a ellos, dientes de Tarbosaurus, un bebé de esta especie, el singular embrión de Oviraptor, los cráneos de Pinacosaurus y del mítico Velociraptor, los fósiles de peces, plantas e isectos, los moluscos...
Entre las réplicas, perfectas, destaca la de Brachiosaurus por su enorme tamaño, aunque el mismo interés despiertan las de Stegosaurus y Diplodocus. Los modelos tienen como protagomnistas a Protoceratops, Velociraptor, Gallimimus, Poatosuchus, Protoavis, Desmatosucus, Paleorhinus, Stagonolephis, Sutellosauro y Syntarsusraptor. Y los robots reproducen a Apatosaurus, Deinonychus, Pachycephalasaurus, Dimotrollon, Stegosaurus, Tyrannosaurus y Triceratops.