En 1870 se traslada Madrid. Su entusiasmo por la geología y
la capacidad de organización, hacen que el Ingeniero de Minas
Manuel Fernández de Castro a cargo de la Dirección de la Comisión
del Mapa Geológico de España se fije en el para realizar el primer
mapa sistemático de España a escala 1:400.000. Desde 1875 a 1880
realiza una serie de duros trabajos de campo de Geología básica por distintas provincias. La síntesis
de todos estos comenzó a editarse a partir de 1875 como «Explicación del Mapa Geológico de España».
Publicándose en estos 5 años las explicaciones correspondientes a las provincias de: Cáceres, Huesca,
Córdoba, Navarra, Jaén y Tarragona. Estas explicaciones iban acompañadas por mapas geológicos
provinciales escala 1:400.000 ordenadas cronológicamente por periodos geológicos y con un total
de 5.654 páginas son un verdadero tratado de la estratigrafía.
Una de las grandes aportaciones de Mallada a esta Comisión fue el enfoque claramente
medioambiental que le dió al trabajo geológico, aportando datos topográficos, botánicos, zoológicos,
meteorológicos.
Paralelamente a sus trabajos en la Comisión del Mapa Geológico, Mallada desarrolló una
importante labor en le campo de la paleontología, ciencia poco extendida por esa época en nuestro
país. La primera gran aportación corresponde a la «Sinopsis de las especies fósiles que se han
encontrado en España», que fue publicada en el Boletín Geológico y Minero entre los tomos II y XVII
(1875-1891) y simultáneamente en 3 volúmenes aparte: «Terreno Paleozoico» (1878), «Sistemas
Triásico y Jurásico» (1885) y «Sistema Cretácico inferior» (1887). En esta obra se describen unos
1.500 fósiles, la mayoría de ellos dibujados en cerca de 200 láminas.
El objetivo de la publicación de la Sinopsis, fue el de ayudar a los miembros de la Comisión
del Mapa Geológico encargados de la elaboración del Mapa en la utilización de los fósiles como
elementos auxiliares de datación de las distintas formaciones, tanto en los trabajos de campo
como en los de laboratorio, de acuerdo con las modernas ideas de Lyell y según sus propias palabras:
«Reunir en un solo volumen los esparcidos datos obtenidos hasta el día y presentar los rasgos más notables
de cada especie, nos parece de interés para los principiantes, que por falta de los libros de Paleontología
necesarios, se ven detenidos en la precisa clasificación de las formaciones, y desmayan o retroceden desde
los primeros pasos que se dan en el terreno» (Mallada, 1878, pp.1-2).
En pocos años la Sinopsis queda anticuada y escasa de contenidos por lo que Mallada
decide en 1887 acometer su proyecto más ambicioso para el cual se pone manos a la obra y 5
años mas tarde se publica el «Catálogo General de las especies Fósiles encontradas en España».
El objetivo de esta publicación es según sus propias palabras «el Catálogo que hoy
emprendemos se destina de preferencia a las personas ya versadas en este ramo de la ciencia que
quieran contribuir a obtener algún día un índice completo, exacto y de incuestionable utilidad en que
se incluyan todas las especies fósiles de España». Para lo cual se fija un plazo de 10 años, una vez
pasado este tiempo se publicaría el proyecto inicial. Un Índice alfabético de especies con todas
las rectificaciones y nuevas especies aportadas, pero este proyecto nunca vio la luz.
Un estudio bibliométrico de esta obra realizado por D. Leandro Sequeiros en 1982 muestra
la amplitud del trabajo realizado que con muy pocos medios y en un tiempo considerablemente
corto se catalogaron un total de 4.058 especies fósiles de las que 758 pertenecen del Paleozoico,
1.820 al Mesozoico, 1.364 al Cenozoico y 115 a la Era Cuaternaria. De cada una de ellas se
reseñan los yacimientos españoles de donde proceden con referencia a la bibliografía usada
con un total de 303 entradas bibliográficas ordenadas alfabéticamente, de las cuales 174 (el
57%) corresponden a autores españoles y 129 (el 43%) a extranjeros. El número total de autores
citados es de 143, de los que 64 son paleontólogos españoles.
Pero la actividad paleontológica de Mallada no se redujo solamente a los trabajos antes
citados. Entre 1880 y 1892 ocupo brillantemente la Cátedra de Paleontología de la Escuela
Superior de Ingenieros de Minas de Madrid.
En 1895, la Real Academia de Ciencias le invita a ocupar el sillón que, con su muerte,
deja vacante su mentor D. Manuel Fernández de Castro leyendo su discurso de ingreso en
1897. El tema elegido fue el de los progresos de la geología española durante el siglo XIX.
Independientemente de su faceta geología y la paleontología, Mallada manifiesta su
preocupación por la precaria situación de la España de finales del siglo XIX y principios del
XX en una serie de artículos periodísticos publicados en el diario «El Progreso» que más tarde
fueron recopilados y reeditados en 1890 en el libro titulado «Los Males de la Patria» En este
ensayo Mallada presenta una visión pesimista, crítica y dolorosa acorde con el pensamiento
de la «Generación del 98» aunque no exenta de realidad y fundamento abordando problemas
como la pobreza y el abandono del campo español, las comunicaciones, la situación de la
mujer, la especulación, la minería y la desidia de la Administración Pública.
Para saber más:
Pelayo, F. 1996. Del Diluvio al Megaterio. Los orígenes de la Paleontología en España. Cuadernos Galileo de Historia de la Ciencia, 16. CSIC, Madrid, 310 pp.
Vernet, J. 1976. Historia de la Ciencia española. Instituto de España.
Mallada L. 1875-1887. Sinopsis de las especies fósiles que se han encontrado en España. Boletín de la Comisión del Mapa Geológico de España, tomos II, XI, XII y XIV, Imprenta Manuel Tello. Madrid.
Mallada L. 1892 Catálogo General de las Especies fósiles encontradas en España, 253 pp., 4058 citas. Impr. Manuel Tello. Madrid.
Mallada L. 1890 Los Males de la Patria
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